6 de mayo de 2016

EL LLANTO DE LA MADRE

San Juan Pablo II en la consagración del Santuario de la Virgen de las Lágrimas de Siracusa:
Las lágrimas de la Virgen pertenecen al orden de los signos; testimonian la presencia de la Madre Iglesia en el mundo. Una madre llora cuando ve a sus hijos amenazados por algún mal, espiritual o físico. María llora participando en el llanto de Cristo por Jerusalén, junto al sepulcro de Lázaro y, por último, en el camino de la cruz.
Hoy, aquí en Siracusa, puedo dedicar el santuario de la Virgen de las Lágrimas. Aquí estoy finalmente, por segunda vez, pero ahora vengo como Obispo de Roma, como Sucesor de Pedro, y realizo con alegría este servicio a vuestra comunidad, a la que saludo con afecto.
Santuario de la Virgen de las Lágrimas, has nacido para recordar a la Iglesia el llanto de la Madre.
Recuerda también el llanto de Pedro, a quien Cristo confió las llaves del reino de los cielos para el bien de todos los fieles. Que esas llaves sirvan para atar y desatar, para redimir toda miseria humana.
Vengan aquí, entre estas paredes acogedoras, cuantos están oprimidos por la conciencia del pecado y experimenten aquí la riqueza de la misericordia de Dios y de su perdón. Los guíen hasta aquí las lágrimas de la Madre.
Son lágrimas de dolor por cuantos rechazan el amor de Dios, por las familias separadas o que tienen dificultades, por la juventud amenazada por la civilización de consumo y a menudo desorientada, por la violencia que provoca aún tanto derramamiento de sangre, y por las incomprensiones y los odios que abren abismos profundos entre los hombres y los pueblos.
Son lágrimas de oración: oración de la Madre que da fuerza a toda oración y se eleva suplicante también por cuantos no rezan, porque están distraídos por un sin fin de otros intereses, o porque están cerrados obstinadamente a la llamada de Dios.
Son lágrimas de esperanza, que ablandan la dureza de los corazones y los abren al encuentro con Cristo redentor, fuente de luz y paz para las personas, las familias y toda la sociedad.
Virgen de las Lágrimas, mira con bondad materna el dolor del mundo. Enjuga las lágrimas de los que sufren, de los abandonados, de los desesperados y de las víctimas de toda violencia.
Alcánzanos a todos lágrimas de arrepentimiento y vida nueva, que abran los corazones al don regenerador del amor de Dios. Alcánzanos a todos lágrimas de alegría, después de haber visto la profunda ternura de tu corazón.
¡Alabado sea Jesucristo!
6 de noviembre de 1994
ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS
Conmovido con el prodigio del derramamiento de tus lágrimas,
Oh! misericordiosísima Virgen de Siracusa
vengo hoy a postrarme a tus pies,
y animado con una sencilla confianza
por tantas gracias como has ido concediendo,
vengo a ti, Oh! Madre de clemencia y de piedad,
para abrirte mi corazón,
para arrojar en tu dulce corazón de Madre todas mis penas,
para unir mis lágrimas a las tuyas:
las lágrimas del dolor por mis pecados y
las lágrimas de los dolores que me afligen.
Míralas, Oh! Madre querida,
con rostro benigno y con ojos de misericordia,
y por el amor que tienes a Jesús
dígnate consolarme y escucharme.
Por tus santas e inocentes lágrimas
dígnate impetrarme de tu divino Hijo
el perdón de mis pecados,
una fe viva y ardiente,
y la gracia que ahora, te pido…
(Pedir la gracia)
Oh! Madre mía, y esperanza mía,
en tu Corazón inmaculado y dolorido
pongo toda mi confianza.
Corazón Inmaculado y dolorido de María,
ten compasión de mi.
Rezar la Salve.
Amén

NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS DE SIRACUSA

LOS 4 DÍAS DE LACRIMACIÓN
El humilde matrimonio del obrero Angelo Iannuso y su esposa Antonia, fue recipiente de un maravilloso regalo de la Virgen María. Fue un prodigio que comenzó en su dormitorio el 29 de agosto de 1953.
Antonia Giusto y su marido Ángelo Iannuso se casaron y fueron a vivir a Siracusa provisoriamente con su madre y su hermano.
Ellos eran muy pobres. Uno de los regalos de boda fue un cuadro de yeso de Nuestra Madre Celestial. Esta imagen había sido reproducida en masa en un estudio de la Toscana.
Para cuando Antonina descubrió que estaba embarazada, parte de sus cambios físicos incluyeron toxemia que de vez en cuando le producía ceguera momentánea. Los doctores afirmaban que esto se debía al embarazo dificultoso y la aconsejaban de meterse en cama y no salir de allí. Antonia encontró un refugio en la plegaria, y su marido se le burlaba al respecto.
El 29 de agosto de 1953 ella empezó con retortijones espantosos que duraron mucho más de lo esperable. La gente que estaba con ella la urgía a que buscara a su marido y al doctor. De pronto la paciente se calmó. Antonia sufrió un ataque que la dejó ciega. Alrededor de las 8:30 su vista estaba normal nuevamente.
En ese momento del día 29 de agosto y hasta el 1º de septiembre de 1953, el cuadro de yeso, que representaba el Corazón Inmaculado de María, a la cabecera de la cama en la casa de Ángelo y Antonia, lloró lágrimas humanas.
Antonia cuenta que:
“Abrí mis ojos y miré a la imagen de la Santísima Virgen por arriba del cabezal de la cama. Para mi gran sorpresa la imagen estaba llorando.
Llamé a mi cuñada Grazia y a mi tía Antonina Sgarlata que vino a mi lado señalando las lágrimas.
Al principio creyeron que se trataba de una alucinación debida a mi enfermedad pero cuando yo insistí y ellas se acercaron a esa placa pudieron ver claramente que había lágrimas reales cayendo de los ojos de la Madonna, y que algunas lágrimas caían primero por sus mejillas y luego directamente a la cama.
Aterrorizadas llamaron a los vecinos, y ellos confirmaron el fenómeno…”
Todos los miembros de la familia fueron llamados y todos pudieron constatar el milagro. Antonia se quedó mirando a nuestra Madre Celestial por varias horas atestiguando el milagro, mientras que limpiaba las lágrimas que iban cayendo sin cesar.
Primero fueron contenidas las lágrimas con un pañuelo y luego con algodón. La “Madonna“ lloró durante 4 días, desde el 29 de agosto al 1º de septiembre y atrajo a miles de peregrinos a Siracusa. Tres sacerdotes visitaron la casa durante ese lapso.
El fenómeno se verificó en intervalos más o menos largos, tanto dentro como fuera del hogar.
Muchas fueron las personas que vieron con sus propios ojos, tocaron con sus manos, y sintieron lo salado de las lágrimas.
LA INVESTIGACIÓN
El domingo 30 de agosto, el 2º día de las lágrimas. Nicola Guarino, un fotógrafo de Siracusa, con su cámara documentó en 300 cuadros o fotogramas la Lacrimación.
En esas imágenes se puede ver la forma y el fluir de las lágrimas.
El ojo humano se podría dejar sugestionar, pero el objetivo de la cámara retrata lo que ocurre con objetividad.
Siracusa es uno de los pocos eventos en que las lágrimas están documentadas.
El 1º de septiembre se reunía un grupo de distinguidos clérigos, cuatro hombres de ciencia y tres testigos de inmaculada reputación, para así formar una comisión investigadora en nombre del Arzobispado.
La comisión se reunió en la casa de los Iannuso a la mañana con el fin de estudiar el fenómeno y sacar una muestra de las lágrimas para ser analizadas.
Después de haber tomado el líquido que surgía de los ojos de la imagen, se hizo un análisis microscópico. La respuesta de la ciencia fue: “las lágrimas son humanas”.
El cura párroco dio fe que los doctores juraron por la Biblia en cuanto a la veracidad de lo analizado.
Tras el estudio científico de la imagen dejó de llorar. Fue el cuarto día.
*Relicario con los algodones empapados en las lágrimas
LOS MILAGROS
Los pedazos de algodón que habían enjugado las lágrimas de la Madonna que llora fueron enviados a varios lugares alrededor del mundo, y en muchos se produjeron varios milagros. Uno de ellos fue en España.
La Santísima Virgen llora porque el mundo ya no reza más.
La primera persona en experimentar un milagro fue también la primera en haber visto el llanto de la Virgen. Desde el momento en que Antonina Iannuso vio las lágrimas, se recuperó totalmente de una severa toxemia y más adelante en el tiempo dió a luz a un muy saludable hijo, el 25 de diciembre de 1953. El Arzobispo Baranzini ofició en el Bautismo del niño.
El fenómeno fue declarado auténtico el 12 de diciembre del mismo año, por los obispos de Sicilia reunidos en conferencia episcopal.
La Virgen de las Lágrimas fue aprobada por el Papa Pío XII el 17 de octubre de 1954.
En el año 2003, un enviado especial de Juan Pablo II concluyó las celebraciones del Año Mariano de Siracusa en el Santuario de la Virgen de las Lágrimas, 50 años después del milagro. El santuario había sido consagrado por el mismo papa en 1994.

VIGILIA DE LAS LÁGRIMAS EN SAN PEDRO DEL VATICANO

Alocución del Santo Padre Francisco:
Hermanos y hermanas:
Después de los conmovedores testimonios que hemos oído, y a la luz de la Palabra del Señor que ilumina nuestra situación de sufrimiento, invocamos ante todo la presencia del Espíritu Santo para que venga sobre nosotros. Que él ilumine nuestras mentes, para que podamos encontrar palabras adecuadas que den consuelo; que él abra nuestros corazones para que podamos tener la certeza de que Dios está presente y no nos abandona en las pruebas. El Señor Jesús prometió a sus discípulos que nunca los dejaría solos: que estaría cerca de ellos en cualquier momento de la vida mediante el envío del Espíritu Paráclito (cf. Jn 14,26), el cual los habría ayudado, sostenido y consolado.
En los momentos de tristeza, en el sufrimiento de la enfermedad, en la angustia de la persecución y en el dolor por la muerte de un ser querido, todo el mundo busca una palabra de consuelo. Sentimos una gran necesidad de que alguien esté cerca y sienta compasión de nosotros. Experimentamos lo que significa estar desorientados, confundidos, golpeados en lo más íntimo, como nunca nos hubiéramos imaginado. Miramos a nuestro alrededor con ojos vacilantes, buscando encontrar a alguien que pueda realmente entender nuestro dolor. La mente se llena de preguntas, pero las respuestas no llegan. La razón por sí sola no es capaz de iluminar nuestro interior, de comprender el dolor que experimentamos y dar la respuesta que esperamos. En esos momentos es cuando más necesitamos las razones del corazón, las únicas que pueden ayudarnos a entender el misterio que envuelve nuestra soledad.
Vemos cuánta tristeza hay en muchos de los rostros que encontramos. Cuántas lágrimas se derraman a cada momento en el mundo; cada una distinta de las otras; y juntas forman como un océano de desolación, que implora piedad, compasión, consuelo. Las más amargas son las provocadas por la maldad humana: las lágrimas de aquel a quien le han arrebatado violentamente a un ser querido; lágrimas de abuelos, de madres y padres, de niños... Hay ojos que a menudo se quedan mirando fijos la puesta del sol y que apenas consiguen ver el alba de un nuevo día. Tenemos necesidad de la misericordia, del consuelo que viene del Señor. Todos lo necesitamos; es nuestra pobreza, pero también nuestra grandeza: invocar el consuelo de Dios, que con su ternura viene a secar las lágrimas de nuestros ojos (cf. Is 25,8; Ap 7,17; 21,4).
En este sufrimiento nuestro no estamos solos. También Jesús sabe lo que significa llorar por la pérdida de un ser querido. Es una de las páginas más conmovedoras del Evangelio: cuando Jesús, viendo llorar a María por la muerte de su hermano Lázaro, ni siquiera él fue capaz de contener las lágrimas. Experimentó una profunda conmoción y rompió a llorar (cf. Jn 11,33-35). El evangelista Juan, con esta descripción, muestra cómo Jesús se une al dolor de sus amigos compartiendo su desconsuelo. Las lágrimas de Jesús han desconcertado a muchos teólogos a lo largo de los siglos, pero sobre todo han lavado a muchas almas, han aliviado muchas heridas. Jesús también experimentó en su persona el miedo al sufrimiento y a la muerte, la desilusión y el desconsuelo por la traición de Judas y Pedro, el dolor por la muerte de su amigo Lázaro. Jesús «no abandona a los que ama» (Agustín, In Joh 49,5).
Si Dios ha llorado, también yo puedo llorar sabiendo que se me comprende. El llanto de Jesús es el antídoto contra la indiferencia ante el sufrimiento de mis hermanos. Ese llanto enseña a sentir como propio el dolor de los demás, a hacerme partícipe del sufrimiento y las dificultades de las personas que viven en las situaciones más dolorosas. Me provoca para que sienta la tristeza y desesperación de aquellos a los que les han arrebatado incluso el cuerpo de sus seres queridos, y no tienen ya ni siquiera un lugar donde encontrar consuelo. El llanto de Jesús no puede quedar sin respuesta de parte del que cree en él. Como él consuela, también nosotros estamos llamados a consolar.
En el momento del desconcierto, de la conmoción y del llanto, brota en el corazón de Cristo la oración al Padre. La oración es la verdadera medicina para nuestro sufrimiento. También nosotros, en la oración, podemos sentir la presencia de Dios a nuestro lado. La ternura de su mirada nos consuela, la fuerza de su palabra nos sostiene, infundiendo esperanza. Jesús, junto a la tumba de Lázaro, oró: « Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre» (Jn 11,41-42). Necesitamos esta certeza: el Padre nos escucha y viene en nuestra ayuda.
El amor de Dios derramado en nuestros corazones nos permite afirmar que, cuando se ama, nada ni nadie nos apartará de las personas que hemos amado. Lo recuerda el apóstol Pablo con palabras de gran consuelo: «¿Quién nos separará del amor de Cristo?, ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? [...] Pero en todo esto vencemos de sobra gracias a aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor» (Rm 8,35.37-39). El poder del amor transforma el sufrimiento en la certeza de la victoria de Cristo, y de la nuestra con él, y en la esperanza de que un día estaremos juntos de nuevo y contemplaremos para siempre el rostro de la Santa Trinidad, fuente eterna de la vida y del amor.
Al lado de cada cruz siempre está la Madre de Jesús. Con su manto, ella enjuga nuestras lágrimas. Con su mano nos ayuda a levantarnos y nos acompaña en el camino de la esperanza. 

27 de abril de 2016

LA ENEMIGA DEL "PADRE DE LA MENTIRA"

Sin fe no puede haber caridad, pero sin caridad puede haber fe, pero es una fe muerta. Sin fe, por otra parte, la caridad es imposible, porque no se puede amar a Aquel que no se conoce. La fe es conocimiento verdadero y certísimo de Dios (aunque no es evidente, ni directo “por propia especie”), y constituye por ello la norma del recto amor hacia Él. La ortodoxia es, así, la condición de la ortopraxis. Ortodoxia y ortopraxis son entrambas necesarias para entrar en el Reino de los Cielos: “sin fe no se puede agradar a Dios” (cf. Hb. 11,6), pero también “al atardecer de la vida seremos juzgados en la caridad” (San Juan de la Cruz, Palabras de luz y de amor, 1, 57). La Inmaculada Virgen, hecha Iglesia, es maestra de fe y maestra de caridad. Por ser maestra de la caridad debe ser maestra de la fe, y por ser maestra de fe debe ser también la que revele las herejías, que corrompen la Fe privándola de su valor salvífico.
La Virgen María es la reveladora de todas las herejías porque es la enemiga victoriosa del “padre de la mentira” (Jn. 8,44), que es también el padre de todas las herejías. El “padre de la mentira” es el diablo, y todos aquellos que tienen al diablo por padre son mentirosos como él, y la mentira que más aman es la herejía, porque corrompe la Fe, impide la caridad y, con ello, el ingreso en el Reino de los Cielos.
La imagen bíblica que mejor representa a la Virgen reveladora de las herejías es elprotoevangelio (Gn. 3,15), y su mejor interpretación iconográfica es aquella de la tradición franciscana. En ella se puede ver a la Madre y al Hijo juntamente victoriosos sobre la serpiente infernal: esta es golpeada simultáneamente sobre la cabeza por la Cruz empuñada por Cristo y por el pie inmaculado de la Virgen.
Sin embargo, después de 2000 años de evangelización, es necesario hablar, no solo de herejía, sino también de verdadera y propia apostasía, o sea del abandono total de la Fe por parte de masas enteras de población. La constatación es de Juan Pablo II: “La cultura europea da la impresión de una apostasía silenciosa de parte del hombre satisfecho, que vive como si Dios no existiera.” (S.S. Juan Pablo II, Angelus del 13/07/03)
Y, si hace 10 años la apostasía era silenciosa, ahora clamorea y agrede. El por qué de esta inquietante y dolorosa situación se podría buscar en la lógica del “ya pero todavía no”: la victoria de la Virgen es ya en acto, pero todavía no plenamente. Como el Reino de Cristo. El gran retraso respecto del mandato misionero universal es directamente proporcional al retraso con que se acepta su modo mariano: Regnum Christi venit per Mariam (El reino de Cristo viene por María).
En Occidente, sin embargo, no sólo estamos retrasados, sino que estamos en claro retroceso. El Regnum Christi (Reino de Cristo) está perdiendo mucho terreno bajo los golpes de la herejía, del laicismo estatolátrico y del Islam. Como en el S. VII, en que el Islam conquistó el norte de África y el Medio Oriente, que estaba infectado de la herejía maniquea, nestoriana, monofisita, monotelita, etc., así ahora está conquistando aquellos sectores de la Europa infectados de la apostasía, o de la herejía neo modernista, que es la síntesis de todas las herejías (cf. San Pío X).
Fuente: R. P. Alejandro M. Apollonio, F.I., Editorial “Gaude Virgo María, cunctas haereses sola intermisisti in universo mundo, Inmaculada Mediadora revista internacional de teología mariana, Italia 2012.

ENTREVISTA A MONSEÑOR SCHNEIDER



*Fuente: Rorate Caeli y Adelante la fe
Entrevista hecha y publicada por JOHN HENRY NEWMAN CENTRO DE EDUCACION SUPERIOR, HUNGRIA.
Sobre el Concilio Vaticano II
Sr. Fülep: En una conferencia teológica en Roma, en diciembre de 2010 usted planteó la necesidad de “un nuevo Syllabus” [1] en el que la autoridad de la enseñanza papal debería corregir las interpretaciones erróneas de los documentos del Concilio Vaticano II. [2] ¿Qué opina hoy en día?

Su Excelencia obispo Schneider: Pienso que en nuestro tiempo de confusión, es absolutamente necesario contar con dicho SyllabusSyllabus significa una lista, una enumeración de peligros, declaraciones confusas, malas interpretaciones, etc.; una enumeración de los errores más extendidos y comunes en todas las áreas, tales como dogma, moral y liturgia. Por otro lado, también hay que aclarar y positivamente valorar los mismos puntos. Se realizará sin duda porque la Iglesia siempre ha emitido aclaraciones muy claras, sobre todo después de tiempos de confusión.
Sr. Fülep: “Aggiornamento” fue el nombre dado al programa pontificio de Juan XXIII en un discurso el 25 de enero de 1959, y fue una de las palabras clave que se utilizaron durante el Concilio Vaticano II. ¿Cuál es la correcta interpretación de esta frase?
Su Excelencia obispo Schneider: Para el papa Juan XXIII, “aggiornamento” no fue el cambio de la verdad, sino explicarla de una manera más profunda y pedagógica para que las personas la puedan entender mejor y aceptarla. El Papa subrayó que “aggiornamento” significa mantener la fe en su totalidad. Fue después del concilio que esta palabra fue radicalmente mal utilizada para cambiar la fe. No era la intención de Juan XXIII.
Sr. Fülep: Otro término mal entendido es “participatio actuosa”. [3] Incluso de acuerdo con los clérigos, significa que preferentemente todo el mundo debe recibir una tarea durante la liturgia. Es como si este término se refiriese a ajetreo o activismo. La idea de actividad interna ni siquiera aparece.
Su Excelencia obispo Schneider: La primera persona en utilizar la expresión “participatio actuosa” fue el papa Pío X en su famoso motu proprio Tra le sollecitudini[4] relativa a la música sacra. El Papa habla de “participatio actuosa” y explica que significa que los fieles deben ser conscientes de las palabras y ritos sagrados durante la santa misa, participando conscientemente en lugar de distraídamente. Su corazón y su boca tienen que estar de acuerdo entre ellas. Prácticamente, el mismo significado que se puede encontrar en el documento “Sacrosanctum Concilium” del Concilio Vaticano II [5], no podemos encontrar allí ninguna reinterpretación importante del término. Y Sacrosanctum Concilium enseña que en la prácticaparticipatio actuosa significa escuchar, responder, cantar, arrodillarse y también estar en silencio. Fue la primera vez que el Magisterio había hablado del silencio como una forma de participatio actuosa. Así que debemos destruir algunos mitos sobre “participatio actuosa“.
Sobre la crisis de la Iglesia
Sr. Fülep: Hoy en día tenemos que darnos cuenta de que hay una profunda fractura dentro de la Iglesia. El panorama es muy complejo, pero de manera simplista podemos decir que existe una dolorosa confrontación entre modernismo y tradición. ¿Cómo puede su excelencia explicar esta dicotomía de la vida de la Iglesia?
Su Excelencia obispo Schneider: Ya hemos estado viviendo y experimentando esta dicotomía durante 50 años desde el Concilio. Por un lado, hay signos positivos en la Iglesia. Por otra parte, errores reales se extienden por algunos obispos y sacerdotes. Esta situación es contraria a la naturaleza de la Iglesia. Jesucristo mandó a los apóstoles y sus sucesores mantener el tesoro de la fe intacto, es decir, la fe católica, por lo tanto, los apóstoles incluso murieron por esta fe. Los que tienen autoridad en la Iglesia deben actuar contra esta situación y corregirla.
Sr. Fülep: Si analizamos la vida de la Iglesia, podemos darnos cuenta de que estamos viviendo en un tiempo extraordinario. La apostasía es general tal vez en todas partes y herejías se han descontrolado: modernismo, conciliarismo, arcaísmo, etc. Por desgracia, vemos los signos de la herejía entre los obispos también. Los historiadores dicen que esta crisis nos recuerda los tiempos del arrianismo. Si esta comparación es correcta, ¿cuál es la similitud entre los tiempos del arrianismo y nuestros días?
Su Excelencia obispo Schneider: La crisis arriana en el siglo IV causó una confusión general en toda la Iglesia. Por lo que la herejía o las medias verdades y ambigüedades en relación con la divinidad de Cristo fueron ampliamente difundidas en ese momento. Sólo quedaban muy pocos obispos que se oponían abiertamente a tal herejía y la ambigüedad que fue representada por los llamados semi-arrianos. En aquellos días sólo clérigos políticamente correctos eran promovidos a altos cargos eclesiásticos como obispos, porque el gobierno de aquellos tiempos apoyaba y promovía la herejía. En cierto modo es similar a nuestro tiempo. En nuestro tiempo no sólo una doctrina específica de la fe es negada, sino que hay una confusión general en casi todos los aspectos de la doctrina católica, la moral y la liturgia. En nuestros días también la mayoría de los obispos están bastante callados o temerosos en cuanto a la defensa de la fe católica. Por lo tanto, mi respuesta es “sí”, hay similitudes.
Sr. Fülep: Algunos sugieren que sería importante que un nuevo dogma definiera el término “tradición” y delineara claramente las conexiones de la tradición con el papado, los concilios, el magisterio, etc. Este nuevo dogma podría defender la tradición contra, por ejemplo, el conciliarismo o una interpretación incorrecta de la primacía papal. ¿Cuál es su opinión acerca de esto?
Su Excelencia obispo Schneider: Tenemos un documento del Concilio Vaticano II sobre la revelación divina Dei Verbum [6] y hay muy hermosas declaraciones en el mismo. Dice que el magisterio, el Papa no está por encima de la palabra de Dios o de la tradición, sino que, como sirviente de la palabra de Dios escrita y oralmente transmitida (= tradición), que está por debajo de ella. También hay que subrayar que el Papa, el papado no es el propietario de la tradición o la liturgia, sino que debe de conservarlos como un buen jardinero. El Papa debe preservar y defender la tradición como un fiel servidor. Creo que sería bueno profundizar en la reflexión sobre la relación entre el magisterio y la tradición.
Sr. Fülep: Hoy en día, los fieles católicos debe experimentar la debilidad y las disfunciones del magisterio: sin exagerar, me atrevo a decir que en los medios de comunicación católica oficial se puede escuchar, leer o ver grandes errores, ambigüedades, lo que es más, herejías de sacerdotes de alto rango, y triste decir, también de obispos y altos dignatarios de la Iglesia, casi todos los días. Una parte significativa de las declaraciones oficiales – también del más alto – son confusas, contradictorias, engañando a muchos fieles. ¿Qué deben hacer  los fieles católicos en estos tiempos difíciles? ¿Cómo podemos permanecer fieles a la fe en esta situación? ¿Cuál es nuestro deber?
Su Excelencia obispo Schneider: En la historia de la Iglesia siempre ha habido momentos de una profunda crisis de la fe y la moral. La crisis más profunda y más peligrosa fue sin duda la crisis arriana en el siglo IV. Fue un ataque mortal contra el misterio de la Santísima Trinidad. En aquellos tiempos fueron prácticamente los simples fieles quienes salvaron a la fe católica. En el análisis de esta crisis, el beato John Henry Newman dijo que fue la “ecclesia docta” (eso significa los fieles que reciben la instrucción del clero) en lugar de la “ecclesia docens” (eso significa los titulares del Magisterio eclesiástico) quienes salvaron la integridad de la fe católica en el siglo IV. En tiempos de crisis profunda, a la Divina Providencia le gusta usar a los sencillos y humildes para demostrar la indestructibilidad de su Iglesia. La siguiente afirmación de san Pablo también se puede aplicar a la situación interna de la Iglesia: “Dios ha escogido lo insensato del mundo para confundir a los sabios; y lo débil del mundo ha elegido Dios para confundir a los fuertes”(1 Cor 1,27). Cuando los fieles simples observan que los representantes del clero, e incluso del alto clero, descuidan la fe católica y proclaman errores, deben rezar por su conversión, deben reparar los defectos del clero a través de un valiente testimonio de la fe. A veces, los fieles también deben aconsejar y corregir al clero, pero siempre con respeto, es decir, siguiendo el principio de la “sentire cum ecclesia“, como por ejemplo lo hicieron santa Catalina de Siena y santa Brígida de Suecia. En la Iglesia todos constituimos un solo cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo. Cuando la cabeza (el clero) es débil, el resto de los miembros debe tratar de fortalecer todo el cuerpo. En última instancia, la Iglesia está guiada por la cabeza invisible, que es Cristo, y está animada por su alma invisible, que es el Espíritu Santo. Por eso la Iglesia es indestructible.
Video mensaje confuso y ambiguo
Sr. Fülep: El papa Francisco reveló su intención de oración de enero por el diálogo interreligioso en un mensaje de video. [7] El Santo Padre afirma que reza ” para que el diálogo sincero entre hombres y mujeres de diferentes religiones pueda rendir frutos de paz y  justicia”. En el vídeo vemos al Papa argentino con creyentes de otras religiones, entre ellos judíos, musulmanes y budistas, que cada uno profesa su fe y juntos declaran que creen en el amor. El Papa llama al diálogo interreligioso, señala que “la mayoría de los habitantes del planeta se declaran creyentes” y por lo tanto, “Esto debería conducir a un diálogo entre las religiones. “Sólo a través del diálogo”, subraya, “vamos a ser capaces de eliminar la intolerancia y la discriminación”. Tras señalar que el diálogo interreligioso es “una condición necesaria” para la paz mundial, el Papa dice: “no hay que dejar de orar por ella o colaborar con los que piensan diferente”. También expresa su deseo de que su petición de oración se extienda a todas las personas. “En esta amplia gama de religiones”, concluye el papa Francisco, “sólo una certeza tenemos para todos: todos somos hijos de Dios”, y dice que tiene confianza en nuestras oraciones. En la última imagen podemos ver al niño Jesús en medio de Buda, la Menorá y una cadena de oración musulmana. Si creemos que Jesucristo es el Hijo único de Dios, y la Iglesia católica, la aceptación de la fe y el bautismo son necesarios para la salvación [8], y sabemos que la filiación divina es el fruto de la justificación, ver el vídeo nos avergüenza…
Su Excelencia obispo Schneider: Por supuesto. Por desgracia, esta declaración del Papa es muy confusa y ambigua. Hay confusión porque él está poniendo en la misma meseta el nivel natural, según el cual todas las personas son criaturas de Dios, y el nivel sobrenatural, según el cual sólo los que creen en Cristo y reciben el bautismo son hijos de Dios. Sólo son hijos de Dios esos que creen en Cristo, que no han nacido de la carne o de la sangre, que es el nivel natural, sino que nacen de Dios mediante la fe en Cristo y el bautismo. Esto es declarado por el mismo Dios en el Evangelio de Juan. [9] La declaración antes mencionada del Papa contradice de alguna manera la palabra de Dios en sí. Y, como escribió san Pablo, es solamente en Cristo [10] y por el Espíritu Santo que se derrama en nuestro corazón que podemos decir “Abba, Padre”. Basándose en la palabra de Dios, es absolutamente claro. Por supuesto, Cristo ha derramado su sangre para redimir a todo el mundo, todos los seres humanos. Esta es la redención objetiva. Y por lo tanto cada ser humano puede llegar a ser un hijo de Dios cuando él subjetivamente acepta a Cristo por la fe y el bautismo. Así que tenemos que hacer estas diferencias absolutamente claras.
El Camino Neocatecumenal es una comunidad judío-protestante
Sr. Fülep: Mientras se persigue a la tradición, hay algunos nuevos movimientos modernos que están muy respaldados. Uno de ellos es la comunidad de Kiko. ¿Cuál es su opinión sobre el Camino Neocatecumenal? [11]
Su Excelencia obispo Schneider: Este es un fenómeno muy complejo y triste. Para hablar abiertamente: Es un caballo de Troya en la Iglesia. Los conozco muy bien porque yo fui un delegado episcopal para ellos durante varios años en Kazajstán en Karaganda. Y ayudé a sus misas y reuniones y leí los escritos de Kiko, su fundador, así que los conozco bien. Cuando hablo abiertamente sin diplomacia, debo decir: El Camino Neocatecumenal es una comunidad judío-protestante [12] dentro de la Iglesia sólo con una decoración católica. El aspecto más peligroso es con respecto a la Eucaristía, porque la Eucaristía es el corazón de la Iglesia. Cuando el corazón está en malas condiciones, todo el cuerpo está en malas condiciones. Para el neocatecúmeno, la Eucaristía es ante todo un banquete fraterno. Esto es protestante, una actitud típicamente luterana. [13] Ellos rechazan la idea y la enseñanza de la Eucaristía como un verdadero sacrificio. Incluso sostienen que su enseñanza tradicional, y la fe en la Eucaristía como sacrificio no es cristiana, sino pagana. [14] Esto es completamente absurdo, esto es típicamente luterano, protestante. Durante sus liturgias eucarísticas tratan al Santísimo Sacramento, de tal manera banal, que a veces llega a ser horrible. [15] Se sientan al recibir la santa comunión, y luego se pierden los fragmentos, ya que no se hacen cargo de ellos, y después de la comunión bailan en lugar de orar y adorar a Jesús en silencio. Esto es realmente mundano y pagano, naturalista.
Sr. Fülep: El problema puede ser no sólo en la práctica…
Su Excelencia obispo Schneider: El segundo peligro es su ideología. La idea principal del Neocatecumenato según su fundador Kiko Argüello es el siguiente: la Iglesia tenía una vida ideal sólo hasta Constantino en el siglo IV, sólo ésta era efectivamente la verdadera Iglesia. Y con Constantino la Iglesia comenzó a degenerar: degeneración doctrinal, degeneración litúrgica y moral [16] y la Iglesia tocó fondo de esta degeneración de la doctrina y la liturgia con los decretos del Concilio de Trento. Sin embargo, contrario a su opinión, lo contrario es cierto: este fue uno de los aspectos más destacados de la historia de la Iglesia, debido a la claridad de la doctrina y la disciplina. De acuerdo con Kiko, el oscurantismo de la Iglesia duró desde el siglo IV hasta el Concilio Vaticano II. Fue sólo con el Concilio Vaticano II que la luz entró en la Iglesia. Esta es una herejía, porque esto quiere decir que el Espíritu Santo abandonó la Iglesia. Y esto es muy sectario y muy en línea con Martín Lutero, quien dijo que hasta él, la Iglesia había estado en la oscuridad y fue sólo a través de él que llegó la luz a la Iglesia. La posición de Kiko es fundamentalmente la misma, solamente que Kiko postula el oscurantismo de la Iglesia de Constantino hasta el Vaticano II. Por lo que mal interpretan el Concilio Vaticano II. Ellos dicen que son apóstoles del Vaticano II. De este modo justifican todas sus prácticas heréticas y enseñanzas con el Vaticano II. Esto es un grave abuso.
Sr. Fülep: ¿Cómo puede ser oficialmente admitida esta comunidad en la Iglesia?
Su Excelencia obispo Schneider: Esta es otra tragedia. Establecieron un poderoso grupo de presión (lobby) en el Vaticano hace al menos treinta años. Y hay otro engaño: en muchos eventos presentan muchos frutos de conversión y muchas vocaciones a los obispos. Una gran cantidad de obispos están cegados por los frutos, y no ven los errores, y no los examinan. Ellos tienen familias grandes, que tienen una gran cantidad de niños, y tienen un alto estándar moral en la vida familiar. Esto es, por supuesto, un buen resultado. Sin embargo, también hay un tipo de comportamiento exagerado para presionar a las familias para obtener un número máximo de niños. Esto no es saludable. Y dicen, estamos aceptando la Humanae Vitae, [17] y esto por supuesto, es bueno. Pero al final esto es una ilusión, porque también hay un buen número de grupos protestantes hoy en el mundo con un alto estándar moral, que también tienen un gran número de niños, y que también van y protestan en contra de la ideología de género, homosexualidad y que también aceptan Humanae Vitae. Pero, para mí, ¡esto no es un criterio decisivo de la verdad! También hay una gran cantidad de comunidades protestantes que convierten un montón de pecadores, personas que vivían con adicciones como el alcoholismo y las drogas. Por lo que el fruto de conversiones no es un criterio decisivo para mí y no voy a invitar a este buen grupo protestante que convierte a los pecadores y tiene una gran cantidad de niños a mi diócesis a participar en el apostolado. Esta es la ilusión de muchos obispos, que están cegados por los “frutos”.
Sr. Fülep: ¿Cuál es la piedra angular de la doctrina?
Su Excelencia obispo Schneider: La doctrina de la Eucaristía. Este es el corazón. Es un error mirar primero los frutos e ignorar o no cuidar la doctrina y la liturgia. Estoy seguro de que llegará el momento en que la Iglesia objetivamente examine esta organización a profundidad sin la presión de los lobbies del Camino Neocatecumenal, y sus errores en la doctrina y la liturgia verdaderamente saldrán a la luz.
Cristo es el único Redentor
Sr. Fülep: Hace cincuenta años, se promulgó la declaración Nostra aetate [18] del Concilio Vaticano II. Su cuarto artículo presenta la relación entre la Iglesia católica y el pueblo judío en un nuevo marco teológico. Esta escritura es uno de los documentos del Concilio más problemáticos y controvertidos, entre otras cosas, debido a las declaraciones acerca de los judíos. Y ahora para este semi-centenario un nuevo documento [19] fue escrito por el cardenal Kurt Koch, en nombre de la Santa Sede, en el que podemos leer que “la Iglesia católica no gestiona ni apoya ningún trabajo de misión institucional específico dirigido hacia los judíos”. [20] ¿Acaso la orden de misión de Jesús [21] ya no es válida?
Su Excelencia obispo Schneider: Es imposible porque sería absolutamente contrario a la palabra de Cristo. Jesucristo dijo: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mt 15,24) y su misión continúa, no la ha abolido. Dijo “id a todas las naciones y haced discípulos” [22] no dijo “id a todas las naciones, con la excepción de los judíos”. La declaración anterior implica esto. Esto es absurdo. Esto está en contra de la voluntad de Dios y en contra de toda la historia de la vida de la Iglesia en dos mil años. La Iglesia siempre ha predicado a todos, independientemente de su nación y su religión. Cristo es el único Redentor. Hoy en día los judíos rechazan la alianza de Dios. Sólo hay una alianza de Dios: la antigua alianza fue sólo preparatoria y logró su objetivo en la alianza nueva y eterna. Esa es también la enseñanza del Concilio Vaticano II: “el propósito principal al que se dirige el plan de la antigua alianza era prepararse para la venida de Cristo. Dios, el inspirador y autor de ambos Testamentos, dispuesto tan sabiamente que el Nuevo Testamento está escondido en el Antiguo y el Antiguo se manifiesta en el Nuevo” (Dei Verbum, 15-16). Los judíos rechazaron esta alianza divina, ya que Jesús les dijo: “quien me odia a mí, odia también a mi Padre” (Jn 15,23) Estas palabras de Jesús siguen siendo válidas para los judíos de ahora: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mc 13,31). Y Jesús dijo que si no me aceptan, no pueden ir al Padre. [23] Cuando los judíos de hoy rechazan a Cristo, rechazan al Padre y también su alianza. Debido a que en última instancia es una alianza única, no dos alianzas: la vieja se cambió a la Nueva Alianza. Porque hay un solo Dios, no hay dos dioses: un Dios del Antiguo Testamento, y un Dios del Nuevo Testamento. Esta es la herejía gnóstica. Esta es la doctrina de los fariseos y del Talmud. Hoy en día los judíos son los discípulos de los fariseos talmudistas, que rechazaron la alianza de Dios en Su alianza nueva y eterna. Sin embargo, los judíos justos en el Antiguo Testamento – los profetas, Abraham y Moisés – aceptaron a Cristo. Jesús dijo esto, así que tenemos que señalarlo, también.
Sr. Fülep: Tras Nostra Aetate Juan Pablo II llamó a los judíos “hermanos mayores”, el papa Benedicto XVI usa la forma “padres en la fe”. Pero los judíos en el Antiguo Testamento y el judaísmo talmúdico son dos cosas muy diferentes, ¿no es cierto?
Su Excelencia obispo Schneider: Si por supuesto. Desafortunadamente, estas expresiones de estos dos Papas son también en cierto grado ambiguas. No están claras. Así que cuando estas palabras son en el sentido de que los judíos son nuestros hermanos mayores, hay que señalar que sólo los judíos del Antiguo Testamento – los profetas, Abraham y todos los santos del Antiguo Testamento – son nuestros hermanos mayores. Esto es correcto porque ya aceptaron a Cristo, no explícitamente, sino a nivel de los prefiguras y símbolos, y Abraham aún de manera explícita, como Cristo mismo dijo: “Abraham vuestro padre exultó por ver mi día; y lo vio y se llenó de gozo” (Juan 8,56). Pero ¿cómo podemos decir esto sobre los judíos de hoy del Talmud que rechazan a Cristo y no tienen fe en Cristo y la Santísima Trinidad? ¿Cómo pueden ser nuestros hermanos mayores si no tienen fe en Cristo? ¿Qué se supone que me enseñan? tengo fe en Cristo y la Santísima Trinidad. Pero ellos rechazan la Santísima Trinidad, así que no tienen fe. Por lo tanto nunca pueden ser mis hermanos mayores en la fe.
Diálogo con el Islam
Sr. Fülep: El Islam es la religión más practicada en Kazajstán. [24] Tradicionalmente, los kazajos son musulmanes sunitas. ¿Cuál es su experiencia sobre el diálogo con ellos? El Islam se dice que es similar al cristianismo o al judaísmo porque creen en un sólo Dios, por lo tanto el monoteísmo se supone que es la base de la conversación. Pero, ¿es realmente así? ¿Es posible participar en el diálogo teológico profundo con ellos? ¿Allah es el mismo que el de la Santísima Trinidad? ¿Hay alguna base de diálogo teológico si el Islam aborrece la fe de la Encarnación?
Su Excelencia obispo Schneider: También hay cierta confusión cuando se dice que los judíos, los musulmanes y los cristianos siguen religiones monoteístas. Esto es bastante confuso. ¿Por qué? Porque nosotros, los cristianos siempre creemos no sólo en un Dios, sino en el Dios uno y trino, en Dios, la Santísima Trinidad. No creemos en un solo Dios como toda persona humana puede a la luz de la razón natural. Los judíos y los musulmanes creen en un Dios que es sólo una persona. Esto es herejía, esto no es cierto. Dios no es una persona, Dios es tres personas. Y lo que es más, no tienen fe, ya que sólo creen que Dios es uno, pero esto no requiere fe, únicamente razón natural. Está el dogma de fe que declara que por la luz natural de la razón natural, todas las personas pueden reconocer que Dios es uno. Tenemos una fe sobrenatural, y esta es una diferencia sustancial.
Objetivamente, Dios, que es conocido por la razón, es por supuesto la Santísima Trinidad. Pero los judíos y los musulmanes no aceptan la Santísima Trinidad. Así que no podemos rezar juntos, porque su culto manifiesta su convicción de que hay un solo Dios, una sola persona. Pero nosotros, los cristianos siempre adoramos a Dios en tres personas. Siempre. Así que no podemos realizar el mismo culto. No sería cierto. Sería una contradicción y una mentira.
Sr. Fülep: ¿Quiere decir que las dos Jornadas Mundiales de Oración por la Paz en Asís [25] representan una contradicción escandalosa?
Su Excelencia obispo Schneider: Por desgracia, las Jornadas Mundiales de la oración que se celebraron en Asís contenían y manifestaron una confusión con respecto a la diferencia sustancial entre la oración de los cristianos, que siempre se dirige a la Santísima Trinidad y la oración de las personas que reconocen a Dios como el Creador, y una persona por la luz de la razón natural y le adoran de acuerdo a la razón natural. El aspecto más grave en las reuniones de oración interreligiosa en Asís fue, sin embargo, el hecho de que participaron también representantes de las religiones politeístas, que realizaron su culto dirigido hacia los ídolos, por lo tanto, se practicó una idolatría real, que es el pecado más grande de acuerdo con la Sagrada Escritura.
 La migración está artificialmente planeada y programada”
Sr. Fülep: ¿Cuál es su propio punto de vista sobre la crisis de la migración en Europa? ¿Cuál es la buena actitud católica a ella?
Su Excelencia obispo Schneider: Esto es más o menos una cuestión política. No es la primera tarea de los obispos hacer declaraciones políticas. Pero como una persona privada, no como un obispo, yo diría que la llamada “migración” es planificada y programada artificialmente, incluso se puede hablar de una especie de invasión. Algunas potencias políticas mundiales la prepararon hace años, creando confusión y guerras en el Medio Oriente por “ayudar” a estos terroristas o no oponerse a ellos oficialmente, por lo que – de una manera – contribuyeron a esta crisis. La transferencia de dicha masa de personas, que son predominantemente musulmanes y que pertenecen a una cultura muy diferente, al corazón de Europa es problemático. Por lo tanto hay un conflicto programado en Europa y la vida civil y política se desestabiliza. Esto debe ser evidente para todo el mundo.
La Iglesia y Rusia
Sr. Fülep: Me gustaría preguntarle acerca de la ortodoxia rusa y Rusia. Usted conoce muy bien la Iglesia ortodoxa rusa, su vida y mentalidad. El próximo año será el 100 aniversario de Fátima. Rusia sin dudas, no fue consagrada abiertamente al Inmaculado Corazón de María y se sabe que no se ha convertido a Dios. [26]
Su Excelencia obispo Schneider: Bueno, conocemos el texto que ha publicado Juan Pablo II. Así que fue de alguna manera una consagración de Rusia, que definitivamente no fue explícita. En el texto él hablaba de los países y naciones que necesitan esta consagración, y que María quería que se consagraran a Ella. En una alusión a Fátima, por supuesto. Así que yo diría que fue una consagración indirecta de Rusia. Pero creo que también debe hacerse de una manera explícita, mencionando específicamente a Rusia. Así que espero que se lleve a cabo en el futuro.
Sr. Fülep: La tradición católica y la santa liturgia católica en usus Antiquior podrían ayudar al ecumenismo real con la ortodoxia. Pero, lamentablemente, están horrorizados ante la visión del moderno latín usus. Dicen que somos como protestantes. Esto es trágico si pensamos en la tradición apostólica común, que se encuentra en la raíz de las liturgias latinas y griegas. ¿Eso promueve el diálogo eficaz con las iglesias orientales sin tradición católica?
Su Excelencia obispo Schneider: Por supuesto, eso es cierto. A menudo tengo contacto con el clero ortodoxo y me lo dicen. Esta forma de la celebración hacia las personas, utilizando a las mujeres como lectoras, por ejemplo, es más similar al culto protestante. El sacerdote y los fieles forman un círculo cerrado, la celebración es como una reunión y una conferencia, y también los aspectos informales durante la misa están en contra de la tradición católica y apostólica que tenemos en común con la Iglesia ortodoxa. Así que es cierto y estoy convencido de que cuando volvamos a la liturgia tradicional o al menos celebremos el nuevo orden de la misa de una manera tradicional, vamos a llegar más cerca de nuestros hermanos ortodoxos, también, al menos en el plano litúrgico. En 2001 Juan Pablo II escribió una carta a la Congregación para el Culto Divino, en la que incluyó una frase muy interesante. Habló de la liturgia romana tradicional, que es altamente venerada y tiene similitudes con las venerables liturgias orientales. [27]
Sr. Fülep: El papa Francisco y el patriarca ortodoxo ruso Kirill de Moscú y toda Rusia se reunieron en La Habana, Cuba, el 12 de febrero de 2012 para firmar una declaración conjunta histórica. [28] Este documento incluye 30 puntos, con sólo 3 refiriéndose a cuestiones teológicas, el resto a la paz del  mundo, los asuntos sociales, la protección de la vida, el matrimonio, la protección del medio ambiente y la libertad religiosa. ¿Cuál es la importancia de esta reunión?
Su Excelencia Obispo Schneider: El hecho mismo de que un pontífice romano y un patriarca de Rusia se reunieran por primera vez en la historia es de especial importancia. En el plano humano y psicológico una reunión de este tipo elimina siglos de desconfianza y alienación mutua. Así que en este sentido, fue una reunión importante. Las cuestiones teológicas, sin embargo, fueron casi totalmente excluidas. Las circunstancias de la reunión tuvieron también una dimensión claramente política. Esperamos que la Divina Providencia utilizase esta reunión para una futura unidad en la totalidad de la fe católica.
Tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados
Sr. Fülep: El papa Francisco abrió la Iubilaeum Extraordinarium Misericordiae [29], que es un período de oración celebrada desde el día de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), 2015 hasta la Fiesta de Cristo Rey (20 de noviembre), 2016. Se puede escuchar un montón de enseñanzas y meditaciones sobre la misericordia. ¿Cómo interpreta la misericordia de Dios?
Su excelencia obispo Schneider: La misericordia de Dios es su amor por nosotros. Y la misericordia de Dios se nos revela cuando vino a nosotros y se hizo uno de nosotros. Es la inefable misericordia de Dios que decidió convertirse en hombre y nos redimió en la cruz. La misericordia de Dios reside en el hecho de que siempre está dispuesto a perdonarnos cuando nos arrepentimos sinceramente de nuestro pecado. El mismo Jesús dijo a Pedro cuando éste le preguntó: [30] “Cuando mi hermano peca contra mí, he de perdonarle siete veces”, y Jesús dijo, “no siete veces, sino hasta setenta veces siete”, es decir, cada vez que tu hermano sinceramente te pide perdón. Cada vez que le pedimos a Dios que perdone nuestros pecados, no importa cuán grande y horrible sean, él nos perdonará, siempre que nos arrepintamos sinceramente, es decir, estamos listos para evitarlos en el futuro. Pero, por desgracia, el grupo del cardenal Kasper y los clérigos que apoyan su teoría, interpretan mal y abusan del concepto de la misericordia, introduciendo la posibilidad de que Dios perdona incluso cuando no tenemos la firme intención de arrepentirnos y evitar el pecado en el futuro. En última instancia, esto significa una destrucción completa del verdadero concepto de la misericordia divina. Tal teoría dice: se puede seguir en pecado, Dios es misericordioso. Esta es una mentira y de una manera también es un crimen espiritual porque se está empujando a los pecadores a continuar pecando, y que por lo tanto se pierdan y condenen por toda la eternidad.
Sr. Fülep: ¿Cuál es la conexión entre la misericordia de Dios y la santa Eucaristía? Es el Santísimo Sacramento el principal signo de la misericordia de Dios como él se entregó Vere, realiter et substantialiter? [31]
Su Excelencia obispo Schneider: Por supuesto que es. Esto es así porque la Eucaristía es el sacramento de la Cruz de Cristo, el sacramento de su sacrificio, que se hace presente en cada santa misa. El acto de nuestra redención se hace presente, que es el mayor acto de misericordia de Dios. Por lo que la Eucaristía es una manifestación y proclamación de la misericordia viviente de Dios. Pero la Eucaristía contiene no sólo el sacrificio de Cristo, sino también a la persona misma de Cristo. Su cuerpo y alma están realmente presentes y esta es la realidad más sagrada y santa que tenemos aquí en la tierra. Sólo podemos acercamos al Santísimo como un pecador público que dijo: “¡Oh, Señor mío, no soy digno, pero cúrame, purifícame!” Así que la Eucaristía es también la manifestación de la misericordia de Dios, que exige que debamos ser purificados previamente y lavados de nuestros pecados. El sacramento principal y apropiado de la misericordia es, sin embargo, el sacramento de la penitencia. La Eucaristía es la manifestación de la misericordia de Dios, y exige necesariamente el sacramento específico de la misericordia, el cual es el sacramento de la penitencia, para que el alma deba ser purificada. La puerta de la misericordia es el sacramento de la penitencia: esta es la puerta abierta del corazón de Jesús, cuando durante la absolución sacramental fluye desde el corazón de Jesús Su sangre, la cual purifica al pecador. La santa misa contiene en sí misma la fuente de todos los demás sacramentos y esta fuente es el sacrificio de la Cruz.
El Espíritu Santo es más fuerte
Sr. Fülep: El motu propio Summorum Pontificum [32] cumplirá diez años el próximo año. Su excelencia ha seguido cómo se observa esta ley papal en todo el mundo. ¿Cómo evalúa la situación?
Su Excelencia obispo Schneider: Por supuesto, como resultado del motu proprio, la liturgia tradicional comenzó a extenderse lentamente pero con mucha fuerza. Tal movimiento no puede detenerse más. Ya es tan fuerte, sobre todo en las generaciones jóvenes: los jóvenes, seminaristas, familias jóvenes. Ellos quieren experimentar la belleza de la fe católica a través de esta liturgia, y esto es para mí un verdadero signo de la obra del Espíritu Santo, porque esto se está extendiendo de forma tan natural y poco a poco, sin la ayuda de las estructuras oficiales de la Iglesia, sin la ayuda de la nomenclatura. A menudo, este movimiento tiene que hacer frente incluso a la oposición de los representantes oficiales de la Iglesia. Independientemente de la obstrucción por parte de la burocracia eclesiástica, crece y se extiende, y esto es para mí la obra del Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo es más fuerte que algunos obispos y cardenales y algunas estructuras eclesiásticas bien establecidas.
“Lex credendi – lex orandi – lex vivendi”
Sr. Fülep: Hay muchos tradicionalistas que ven sólo la belleza de la liturgia, y ellos no se preocupan por la doctrina. El formalismo, el ritualismo y el perfeccionismo son muy peligrosos ya que estos errores separan la verdad doctrinal, la vida y la liturgia. ¿Cómo podemos evitar estos problemas?
Su Excelencia obispo Schneider: Está el principio católico de base, que dice: “Lex credendi est lex orandi”. Eso significa, que la ley de la fe, la verdad católica tiene que ser expresada en la ley de la oración, en el culto público de la Iglesia. [33] Los textos y los ritos de la liturgia tienen que reflejar la integridad y la belleza de la fe católica y verdades divinas. Cuando amamos la belleza de la liturgia, su forma tradicional, debemos ser tocados en nuestra alma y en nuestra mente a amar la verdad católica más y vivirlos en nuestra vida cristiana diaria. Un verdadero católico tiene que amar primero la integridad de la fe, y de este amor viene la integridad de la liturgia y de este amor viene la integridad de la moral. Así que podríamos ampliar el axioma tradicional diciendo: “Lex credendi – lex orandi – Lex vivendi” El cuidado y la defensa de la integridad de la fe católica se tiene que hacer, sin embargo, siempre según el principio de “ecclesia cum sentire”, es decir, con respeto y amor.
“Non possumus!”
Sr. Fülep: Durante el tiempo de Juan Pablo II, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó una instrucción titulada “Redemptionis Sacramentum” sobre algunas cosas que se deben observar o evitar acerca de la santísima Eucaristía. [34] En este documento se prescribe, que “si un comulgante quiere recibir el Sacramento en la mano, en las zonas donde la Conferencia Episcopal con el reconocimiento de la Sede Apostólica ha dado permiso, la sagrada Eucaristía se le debe administrar. Sin embargo, se debe prestar especial atención para asegurarse que la hostia sea consumida por el comulgante en presencia del ministro, para que nadie se aleje teniendo las especies eucarísticas en la mano. Si existe peligro de profanación la sagrada comunión no debe ser dada en la mano a los fieles”. [35] Creemos en la doctrina de la presencia real del Señor Jesucristo en la sagrada Eucaristía. Dar el Santísimo Sacramento en la mano conlleva el riesgo de caída de la mano de pequeños fragmentos de la misma profanando al Santísimo. [36] Del libro de su excelencia, sabemos que la antigua práctica era absolutamente diferente de la forma protestante actual. ¿Cuándo se pide la comunión en  la mano, es “Non possumus” la única respuesta adecuada de los sacerdotes, diáconos o ministros extraordinarios? [37]
Su Excelencia obispo Schneider: Sí. Estoy completamente de acuerdo con esto. No tengo nada que añadir, porque esto es tan evidente. En primer lugar, tenemos que defender a  nuestro Señor. Esta es una cuestión de hecho que casi durante cada distribución de la sagrada comunión en la mano, existe el peligro real de pérdida de fragmentos. Así que no podemos dar la sagrada comunión en la mano. Esto es muy peligroso. Tenemos que decidir proteger y defender a nuestro Señor. La ley de la Iglesia está subordinada al bien de la Iglesia. Y en este caso la letra de la ley – que permite dar la comunión en la mano – está causando un gran daño espiritual al Santísimo en la Iglesia, es decir, nuestro Señor en la Eucaristía. Así que dar la comunión en la mano es peligroso y daña a la Iglesia. Por lo tanto no podemos cumplir con esta ley. En la práctica es difícil, por supuesto,  ya que en algunos lugares la gente ya está acostumbrada a tomar la sagrada comunión en la mano. Sin embargo, debemos explicarles previamente con mucha convicción y amor, y por lo general la mayoría lo acepta. Así que tenemos que hacer todo lo posible para lograrlo.
Sr. Fülep: ¿Qué pasa si los superiores no permiten a los seminaristas, acólitos o ministros extraordinarios hacerlo?
Su Excelencia obispo Schneider: Yo prefiero no dar la comunión en la mano. Y si el superior me obligara a hacerlo, diría: “no puedo” Tengo que decirle al superior que tengo conciencia también.
Regnum Eucharisticum
Sr. Fülep: En los últimos días su excelencia ha tenido la oportunidad de conocer a la crema de los católicos tradicionales húngaros y sacerdotes tradicionales húngaros en sus conferencias y santa misa. Hemos visitado el Parlamento y orado delante de la santa corona húngara y de la santa mano derecha del rey san Esteban. ¿Cuál es su impresión del Regnum Marianum ? [38]
Su Excelencia obispo Schneider: ¡Es un país tan bonito! ¡Veo estos pueblos hermosos e iglesias por todas partes! Este viaje me demuestra que este es un país católico. Y espero que los húngaros sean fieles a Regnum Marianum para que su país realmente pueda ser dirigido por Nuestra Señora. Y el reino de Cristo se realiza siempre a través de María. Así que cuando usted es un Regnum Marianum, debe ser un Regnum Eucharisticum también. Me gustaría que el amor, respeto y defensa de nuestro Señor Eucarístico también creciera en Hungría.